Convocatoria del II Premio de Fotografía “Carlos Pérez Siquier”

25 marzo, 2017  / Autor: RABBAA

La Real Academia de Bellas Artes de Granada ha decidido en sesión plenaria y por unanimidad convocar el

II Premio de Fotografía para el compromiso social

“Carlos Pérez Siquier”

La convocatoria citada se realiza con la finalidad de premiar aquella serie de fotografías que sepan plasmar, con un mayor acierto, alguno de los aspectos del compromiso social que incumbe a la fotografía como manifestación artística y como expresivo testigo de las dificultades de nuestro tiempo para sostener la igualdad entre todos los ciudadanos y el desarrollo de la sociedad española conforme a los valores democráticos de convivencia y respeto efectivo a los derechos fundamentales, todo ello conforme a las siguientes

B A S E S

1ª Podrá participar cualquier fotógrafo mayor de edad, residente en España, con independencia de su nacionalidad.

2ª Los trabajos deberán ajustarse al tema propuesto.

3ª La organización presupone que el autor dispone de la autorización o permiso, en su caso, de las personas que aparecen en los trabajos presentados, recayendo sobre el mismo toda responsabilidad relacionada con el respeto al derecho a la intimidad.

4ª Se podrá presentar una serie como máximo por participante. La serie se compondrá de un mínimo de tres fotografías y un máximo de cinco. Se hará un envío por correo electrónico a raba.gr@gmail.com (en jpg, máximo 1 mega por archivo), indicando su presentación al II Premio de Fotografía “Carlos Pérez Siquier”. Se remitirá además a la sede de la Academia de BBAA (Palacio de La Madraza, calle Oficios 14, 18001 Granada) una copia de alta calidad de cada una de las fotografías presentadas sobre formato de papel 20 x 30 cm, pudiendo ser la mancha de la imagen inferior a estas dimensiones. Las fotografías no llevarán identificación excepto un lema o plica e irán acompañadas de un sobre cerrado con el mismo lema o plica visible y con los datos personales del autor en su interior (nombre y dos apellidos, lugar y fecha de nacimiento, dirección y teléfono de contacto).

5ª El jurado, presidido por el Director de la Academia -con voz pero sin voto-, estará compuesto por un representante de la Academia de BBAA designado por el anterior y otras dos personas de reconocido prestigio en el ámbito de la fotografía.

6ª Se establece un único premio de Tres mil euros (3.000 €), además de la entrega de una Medalla Conmemorativa. El jurado se reserva la concesión de los accésits que considere oportunos sin dotación económica y a los que se entregara, no obstante, una Medalla Conmemorativa, haciendo constar la distinción obtenida.

7ª El autor o autora de la serie premiada, deberá presentar en el plazo máximo de 20 días, tras su notificación, una copia de alta calidad de cada una de las fotografías que conforman la serie sobre papel con formato 30 x 40 cm, acompañadas de un certificado de autenticidad.

8ª Los participantes ceden asimismo los derechos de reproducción de las fotografías recibidas, citándose en todo caso al autor de las mismas y siempre que sea sin fines lucrativos.

9ª La participación en el concurso implica la aceptación de todas y cada una de las bases del mismo. La organización queda facultada para resolver cualquier contingencia no prevista en las bases.

10ª Las obras deberán ser presentadas con anterioridad al día uno de octubre de 2017.

El fallo del Jurado será inapelable y se hará público, previa comunicación al ganador, durante el mes de octubre del mismo año, teniendo lugar la entrega material del premio en sesión pública que se celebrará antes del uno de abril de 2018.

Granada, 24 de Marzo de 2017

Reportaje del acto de entrega del I Premio de Fotografía Carlos Pérez Siquier

25 marzo, 2017  / Autor: RABBAA

21 marzo, 2017  / Autor: RABBAA

SEMBLANZA (DESDE LA AMISTAD) DEL ACADEMICO JOAQUIN CASADO

9 febrero, 2017  / Autor: RABBAA

Me cabe, en estas tristes circunstancias el dolor y el honor, por ese orden, de acometer una empresa que jamás imaginé: glosar, en unas notas necrológicas, la vida y la obra de mi amigo Joaquín Casado. No voy a hacerlo sobre sus más que probados méritos como Profesional, Maestro y Académico. Eso todos lo tenemos en la memoria, en sus discursos, publicaciones y enseñanzas. Voy a hacerlo desde un aspecto más próximo y coloquial, como amigo suyo que fui y como receptor de tantas cosas buenas con las que en vida me regaló.

A pesar de nuestra cercanía posterior, conocí a Joaquín tardíamente. Nuestros caminos, por edad y por lugar de residencia no habían coincidido hasta entonces, y fue con motivo de un Curso del Colegio de Arquitectos en los lejanos años 80 cuando tuvimos la oportunidad de conocernos y de iniciar una comunicación recíproca sobre cuestiones que a ambos nos preocupaban: la Ciudad, esta ciudad en concreto, y aspectos diversos de la azarosa vida profesional, controvertidos y dignos de amistosa discusión.

Desde aquél entonces se inició una colaboración de mutuo entendimiento de la que ambos participamos y en la que siempre conté con su apoyo y buen criterio, tanto en algunas actuaciones profesionales que juntos acometimos, como en la elaboración y defensa de mi Tesis Doctoral de la que fue asesor y consejero, así como miembro del Tribunal que la evaluó.

En ambas circunstancias siempre conté con sus sugerencias y buen juicio, tanto en nuestras dificultades ante Administraciones que, por decirlo en términos suaves, se mostraron poco receptivas ante nuestras propuestas, como en la defensa de mi Tesis Doctoral como miembro del Tribunal de Doctorado, en la que su rigor profesoral ayudó, frente a algunas insospechadas y tendenciosas opiniones, a sacar adelante mi trabajo con la máxima calificación. En su absoluta modestia y discreción, nunca me hizo mención del asunto, y fue el Presidente del Tribunal Antonio Bonet Correa el que posteriormente me participó el papel decisivo que el criterio de Joaquín, como conocedor del trabajo desde dentro, había desempeñado en la evaluación del mismo.

También fue suya la propuesta de mi Ingreso como Académico de número en esta Real Academia de Bellas Artes, propuesta compartida con los Ilmos. Sres. Almagro Gorbea y Sánchez Gómez , así como, a petición mía, la contestación de mi discurso de Ingreso. De su lectura se puede desprender el rigor académico y el afecto con que expuso mi trayectoria profesional e ilustró mis escasos méritos.

Fue, como se puede concluir de este apresurado balance, un hombre como se definió Antonio Machado “en el mejor sentido de la palabra, bueno”. Forma parte de ese reducido grupo de personas que todos llevamos en el corazón y que alguna vez hicieron algo por nosotros y del que siempre guardamos el resquemor de no haberles sabido corresponder en la misma medida.

La vida, siempre injusta en el reparto de bienes y males, castigó a Joaquín con una durísima prueba, que afrontó con la serenidad y la entereza que le caracterizó siempre. Yo, de manera torpe, cuando él estaba pasando tanto, le dije que yo también estaba atravesando una mala racha. “¿Puedo hacer algo?” me respondió. Todavía guardo esa respuesta como uno de los mayores testimonios de humana nobleza que he conocido.

Y de sus pecadillos veniales, esos que todos tenemos y que no suelen ser sino la expresión de nuestros legítimos gustos y preferencias a veces no compartidas, yo destacaría su proclamada anglofilia, su amor por el Reino Unido, su historia y su cultura de la que a mí me hizo siempre cómplice: “A ambos nos une nuestro amor por el mundo anglosajón” reza en su contestación a mi discurso de Ingreso a esta Real Academia, a pesar de que entre los amores de mi vida nunca ha figurado de forma señera la rubia Albión. Pero a él le hacía ilusión y a mí también, y así me tenía informado de sus viajes a la Gran Bretaña, de la que siempre al regresar y como testimonio de nuestra complicidad, me relataba sus impresiones últimas y me ponía al día sobre los últimos avatares de su vida política y cultural.

En estos tristes días, a veces lo he imaginado cumplimentando los trámites de entrada a la Suprema Academia, guardando una británica cola entre las escasas almas beneméritas y confesando a S. Pedro su pecadillo. El Santo Guardián a buen seguro que lo exime de culpa, mientras con gesto amplio y afectuoso estampa el visado de entrada a su merecido Reino de los Cielos.

Descanse en paz.

Miguel Olmedo Benítez

Ilmo. Sr. Don Joaquín Casado de Amezúa Vázquez, Medalla nº 24. Elegido el 1 de abril de 2004. Ingresó el 18 de noviembre de 2004. Discurso de ingreso: Contra mímesis y rupturas. Aproximación a un método de intervención en la ciudad construida. Falleció el 26 de enero de 2017.