PROGRAMA DE ACTIVIDADES

10 diciembre, 2014  / Autor: RABBAA

PROGRAMA DE ACTIVIDADES

Curso 2014 – 2015

Programa ACTIVIDADES DE LA ACADEMIA

XIII ACADEMIA INTERNACIONAL DE ÓRGANO

3 septiembre, 2014  / Autor: RABBAA

XII ACADEMIA INTERNACIONAL DE ÓRGANO

22 agosto, 2013  / Autor: RABBAA

EL VALOR DE LA GRANADA ROMANA Y SUS MOSAICOS. SOBRE LOS NUEVOS HALLAZGOS ARQUEOLÓGICOS DE LOS MONDRAGONES

15 mayo, 2013  / Autor: RABBAA

Parece acreditado que Iliberri, la muy centenaria Granada ibérica, recibió el nombre oficial de Municipium Florentinum Iliberritanum al ser incorporada con pleno derecho y poco antes del cambio de Era, a la compleja Administración del Estado Romano. Es sabido que la ciudad contaba con un amplio núcleo urbano en el barrio del Albaicín que se configuraba como un centro administrativo, político o religioso y donde la población cumplía los ritos de la vida social romana con una especial función de tipo comercial.

Resulta gratificante comprobar que la base económica de esta civitas de la antigüedad era la Vega de Granada y que se mantuvo esta sabia dependencia entre el campo y la ciudad casi hasta la actualidad, en una armónica comprensión de un entorno privilegiado y, lamentablemente, en gran parte desaparecido. La importancia de este fenómeno debe alentar el compromiso de muchos granadinos con la historia y favorecer aquellas opiniones que procuran, como tantas veces reiteró esta pública Corporación, el cuidado y la defensa de las tierras de la Vega que se han visto acosadas por oscuros intereses materiales de signo especulativo. La agricultura fue uno de los principales ingresos y recursos de la ciudad romana y debe rendirse un tributo a esta notable circunstancia histórica, salvando y exponiendo, para el disfrute colectivo, sus escasos vestigios.

La ciencia arqueológica, en las últimas décadas, ha ido documentando progresivamente todo un rosario de explotaciones agropecuarias que ocuparon, con brillante traza, la fértil periferia de la ciudad. Dichas explotaciones eran una parte importante de su ager, una tierra fértil y plenamente aprovechada, aunque también afectada en determinadas épocas por las inundaciones que periódicamente provocaba el curso del Genil. En la Calle Primavera, en el Colegio de los Escolapios, en el solar que había ocupado la empresa Alsina Graells (en el Camino de Ronda), en los conocidos Paseíllos del Campus de Fuente Nueva, en la Zubia y en otros lugares se han ido descubriendo importantes testimonios, no siempre debidamente valorados, de esa existencia propia de la Granada romana, la huella de provechosos predios que, con unos 500 metros de distancia entre ellos, ocupaban la zona de cultivo más cercana al barrio del Albaicín. Esa era la realidad de aquel singular momento histórico que, por su valor y equilibrio, se reitera en nuestra ciudad a lo largo de su historia, dejando una venturosa estela de cultura y prosperidad.

En estos últimos meses han aparecido ruinas de nuevas edificaciones, extremadamente importantes, en el solar conocido como Los Mondragones. Son restos de una gran villa romana que contendría un complejo entramado de prensas para transformar productos agrícolas, posiblemente destinados a la manipulación de las aceitunas, una almazara de la época de una gran importancia comercial. Junto a ella, aparecen toda una serie de dependencias relacionadas con las actividades de explotación agrícola y una zona de vivienda, seguramente del propietario de la finca, demostrativa de una alta calidad de vida. Destaca en esta zona de hábitat su estructura y amplitud, con un posible jardín en la parte central, una serie de fuentes y un pasillo a su alrededor, mas una serie de habitaciones que envuelven todo el conjunto. Los restos descubiertos demuestran el poder y cultura de sus moradores, en especial la decoración de sus pavimentaciones, todas ellas de mosaicos de una gran belleza y en buen estado de conservación. Además, aparecen en sus alrededores, e incluso sobre algunas estructuras o dentro de ellas, sus propios enterramientos. Un sistema propio de este tipo de explotaciones que ocupa, conforme a lo excavado hasta la fecha, más de 2.500 metros cuadrados. Y ésa no es la totalidad de la superficie que abarcaría el actual yacimiento.

El hallazgo comentado demuestra la enorme riqueza de la Vega de Granada en época romana, siendo el aceite de oliva la base de esta prosperidad. Los alrededores de las villas que hemos citado debían de estar ocupados principalmente por grandes plantaciones que ofrecían frutos de una excelente calidad. Muchas de las villas documentadas, lamentablemente ya no existen y sería una desgracia irreparable para nuestra ciudad que no se conservase en su integridad y en su lugar este tesoro patrimonial hallado en el solar de Los Mondragones. Se trata de un excelente documento histórico, de un archivo que contiene elementos clave para comprender una parte muy importante de la vida milenaria de esta ciudad. El carácter monumental de Granada no se agota en sus calles céntricas. Los bienes culturales y especialmente los que integran el Patrimonio Arqueológico oculto cumplen también una finalidad social que permite compensar aquellos espacios urbanos que han sufrido una mayor densidad residencial y cuentan con peores equipamientos colectivos. Estos hallazgos deben entenderse como verdaderos regalos que brinda a la ciudadanía la naturaleza de su larga historia.

Sabemos que son escasísimos los restos arqueológicos romanos que hoy día se pueden contemplar en Granada. Ahora tenemos la oportunidad de corregir esta carencia al encontrar unos que merecen, sin ninguna duda, ser conservados y mostrarse a los ciudadanos. Unas ruinas de incalculable valor que quizá estén llamadas a subsanar, en parte, esa falta de testimonios visibles de la Granada romana, una época que no ha sido tenida muy en cuenta para calibrar nuestra historia a pesar de su extraordinario valor.

Dado en Granada, Palacio de la Madraza, a 9 de mayo de 2013

El Pleno de la Academia de de Bellas Artes de Granada